Situación: en el casco histórico de Santo Domingo, a 46 kilómetros de Logroño, 20 de Nájera, 19 de Haro y 68 kilómetros de Burgos.
La construcción de la catedral de El Salvador y Santa María comenzó a mediados del siglo XII, y el templo actual resulta de gran valor para el estudio de los distintos estilos arquitectónicos y ornamentales que se han ido sucediendo en España: desde el románico de la cabecera hasta el barroco de la torre, pasando por el gótico y el plateresco. De las tres iglesias catedralicias con que cuenta La Rioja, ésta es posiblemente la más valiosa junto con la de Calahorra, que fue la primera cronológicamente.
En el exterior destacan la torre y la cabecera románica, con bonitos ventanales y canecillos labrados con rostros de personas y animales. Existen dos portadas: una de transición del románico al gótico, con un característico arco apuntado con arquivoltas, y otra del XVIII, con tres estatuas en hornacinas bajo un gran arco de medio punto. La torre de la catedral, curiosamente, está separada del edificio y se visita aparte, con una entrada independiente. Merece la pena subir hasta el campanario para disfrutar de las vistas panorámicas.
El interior del templo contiene numerosos elementos de interés además del mausoleo y los restos de Santo Domingo, y justifica una visita reposada. Capiteles románicos, retablos renacentistas, pinturas hispano-flamencas, estatuas tumulares, diversas tallas y tablas, el claustro gótico-mudéjar... Uno de los reclamos más populares es un gallinero de piedra del siglo XV, en el que se mantiene permanentemente a un gallo y una gallina vivos en recuerdo de un milagro del santo. Quien no conozca la leyenda puede aprender allí mismo el origen de estos versos: “Santo Domingo de la Calzada, / que cantó la gallina después de asada”. También conviene prestar atención a una pequeña puerta de madera situada en la parte posterior de la iglesia. Conduce al sistema defensivo de la catedral, del siglo XIV, y en ocasiones pasa desapercibida.
El conjunto catedralicio fue declarado monumento nacional en 1931.