Las mejores fechas para viajar
El otoño es una de las estaciones más bellas en la D.O. Rioja, por la riqueza cromática que presenta el campo en general y los viñedos en particular. Las hojas de la vid cambian de color en el transcurso de unas semanas, a distinto ritmo según la variedad de uva y las características de la parcela, y las viñas forman mosaicos de tonos verdes, amarillos y rojizos. Entre finales de septiembre y mediados de octubre se lleva a cabo la vendimia y las bodegas se encuentran en plena actividad. No obstante, muchas de ellas cierran sus puertas al público para trabajar con mayor comodidad, por lo que es aconsejable consultar su disponibilidad con antelación.
En invierno las vides pierden la hoja y aparecen las cepas desnudas, que tienen menor prestancia visual. A cambio, existe la posibilidad de encontrar paisajes nevados, especialmente bellos en zonas como la Sierra de Cantabria. La Rioja cuenta con una estación de esquí en la Sierra de la Demanda, Valdezcaray, con cotas de 1.800 metros de altura.
La primavera riojana ofrece días largos y temperaturas suaves. Los viñedos están cubiertos de hoja y se distinguen con facilidad, aunque presentan un color verde uniforme, sin los matices del otoño.
En verano, muchas bodegas cierran durante el mes de agosto. En general es un periodo de escasa actividad.
Qué se puede ver en las bodegas
Algunas bodegas elaboran, crían y embotellan el vino en sus instalaciones; otras poseen exclusivamente salas de elaboración o de crianza, o bien muestran al público solamente estas últimas. Si nunca ha visitado una bodega, puede resultarle más interesante una visita completa, que le permita conocer todo el proceso de producción del vino, desde la recepción de la uva hasta el etiquetado. En nuestra selección de bodegas de especial interés indicamos qué espacios se visitan en cada una de ellas.
Precio de las visitas guiadas
En general el precio responde a criterios internos que no guardan una relación directa con el interés de la visita ni con la calidad de los servicios ofrecidos, aunque sí puede tener que ver con la disponibilidad horaria y de personal. Una bodega con un precio de entrada más elevado que otra no es necesariamente una bodega más interesante ni con mejores vinos. Le recomendamos que seleccione las bodegas que desea visitar en función de sus características, sin conceder excesiva importancia al precio.
Venta directa de vino en las bodegas
Todas las bodegas que hemos visitado venden vino directamente al público, aunque unas disponen de una tienda propiamente dicha y otras no. Sin embargo, algunas bodegas venden el vino a precios de mercado, por lo que comprar en ellas no supone ningún ahorro respecto a comprar en una tienda normal. Si piensa visitar una bodega con el propósito principal de comprar vino, le recomendamos que se informe previamente de sus precios y ofertas y compare con los de su tienda habitual. Por otra parte, tiene la posibilidad de desplazarse hasta una bodega exclusivamente para comprar vino, sin realizar una visita guiada, y viceversa. En el transcurso de su viaje puede desligar por completo ambas actividades en función de sus intereses.
Tamaño y características de los grupos
El grado de disfrute de una visita puede depender en buena medida del tamaño del grupo de visitantes. Los grupos pequeños permiten una atención mucho más personalizada por parte del guía, que podrá atender con mayor facilidad las consultas de los visitantes y adaptar las explicaciones a su nivel de conocimientos. Algunas bodegas imponen límites en el tamaño de los grupos con objeto de proporcionar un servicio de calidad, aun a costa de reducir sus ingresos. A nuestro juicio, se trata de un factor que merece ser tenido en cuenta a la hora de elegir.
En general, las explicaciones de los recorridos turísticos están pensadas para visitantes con un nivel de conocimientos medio o elemental. Algunas bodegas realizan también visitas técnicas para profesionales del sector, dirigidas por un enólogo.
Muchas bodegas están acostumbradas a recibir visitas de familias con niños. Si se les informa con antelación de la presencia de menores de edad entre los visitantes, podrán servirles un mosto al término del recorrido mientras los adultos degustan una copa de vino.
Ropa adecuada para visitar una bodega
En algunas bodegas, gran parte de la visita transcurre en las salas de crianza y envejecimiento del vino, que requieren una temperatura fresca y cierto grado de humedad. Por eso es aconsejable llevar siempre alguna chaqueta o prenda de abrigo, incluso en verano.
Bodegas con comedor
Algunas bodegas incluyen un restaurante en sus instalaciones, pero es más habitual que dispongan de un comedor en el que ofrecen uno o varios menús concertados para grupos, a partir de un número mínimo de personas y previa reserva. Unas cuentan con su propio personal de cocina, mientras que otras trabajan con servicios de catering. En ocasiones, estos menús son muy sencillos y los precios equivalen a los de un restaurante. Si desea comer en una bodega, infórmese con anterioridad sobre los menús disponibles y las características del servicio. La calidad de los productos y de la cocina pueden variar considerablemente, así como el encanto y la comodidad del comedor.
Qué más ver en La Rioja
La cultura del vino es uno de los principales reclamos turísticos de La Rioja, pero los viajeros que se limiten a visitar bodegas y viñedos se llevarán una impresión muy limitada de la región.
Algunos de los pueblos y comarcas más bellos de la zona están ubicados en áreas de montaña de economía ganadera, o con suelos y condiciones climáticas poco adecuados para producir uva tinta de calidad. Los viajeros que deseen formarse una idea completa de La Rioja pueden encontrarlos a escasa distancia por carretera de las zonas de cultivo, en las sierras del Sistema Ibérico que delimitan el valle del Ebro por el sur.
En esta otra Rioja montañosa destacan la sierra de los Cameros, dividida popularmente en Camero Viejo y Camero Nuevo, y la sierra de la Demanda, con municipios que reúnen valores paisajísticos, monumentales y etnográficos, como Ezcaray, Anguiano o Canales de la Sierra. En Cameros se encuentran el Parque Natural Sierra de Cebollera, que constituye el espacio ecológico más destacado de la región, y localidades como Torrecilla, Ortigosa, Nieva, El Rasillo o San Román, con abundantes recursos para la práctica del turismo rural y de actividades deportivas al aire libre.
La Rioja destaca a escala mundial por la existencia de múltiples yacimientos de huellas de dinosaurios, que además de poseer un enorme valor científico representan uno de los recursos turísticos más singulares de la región. Entre los muchos existentes cabe recomendar los de Enciso, localidad que además posee un bonito conjunto urbano y es un buen punto de referencia para realizar otras excursiones de interés por la Rioja Baja.
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Una vez haya concluido su viaje a la D.O. Rioja, le invitamos a dejar sus propios consejos, recomendaciones y comentarios en los espacios correspondientes de este portal. De ese modo podrá ayudar a futuros viajeros a elegir las mejores bodegas y servicios, y a disfrutar de una experiencia lo más satisfactoria posible. Muchas gracias por su colaboración.
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