
Horarios de visitas: L-V: 10:00, 12:00 y 16:00 h. Sab: 11:00 y 13:00
El Grupo Faustino, propietario de siete bodegas en la Rioja Alavesa, Navarra, La Mancha y Ribera del Duero, cuenta con un programa de enoturismo que incluye visitas guiadas, catas, salidas al viñedo y otras actividades. En la Denominación de Origen Calificada Rioja, su bodega más célebre es Faustino, una planta de grandes dimensiones en la que produce los populares Faustino I, Faustino V y Faustino VII, entre otros. Sin embargo, la más atractiva desde el punto de vista estético es Campillo, inaugurada en Laguardia en 1990.
Con Campillo, el presidente del grupo, Julio Faustino Martínez, quiso crear una bodega de prestigio, dedicada a la elaboración de vinos de calidad, dotada de una sede con prestancia arquitectónica y ubicada en mitad de un viñedo, como un château bordelés. El encargado de llevar a la práctica el proyecto fue Aurelio Ibarrondo Fraguela, arquitecto segoviano establecido en La Rioja, quien diseñó un edificio de hechura y dimensiones palaciegas. Visto desde la carretera que une Logroño y Laguardia, llama la atención por su amplia fachada de piedra blanca, su pórtico señorial con siete arcos de medio punto y su planta superior de forma hexagonal, provista de múltiples ventanales y alzada sobre un tejado rojizo decorado con dibujos geométricos.
En los días de buen tiempo, las visitas guiadas comienzan en el viñedo, 50 hectáreas plantadas fundamentalmente con tempranillo. La zona de recepción de la fruta se encuentra a la espalda del edificio principal, y la de elaboración en dos pabellones independientes próximos al mismo, con paredes y tejados del mismo color. La fermentación se lleva a cabo en depósitos de acero inoxidable de varias capacidades.
El edificio principal consta de cinco alturas y acoge las naves de crianza, las oficinas, una enotienda y un comedor, entre otros espacios. La escalinata de acceso y todo el suelo del recibidor son de pizarra, y los techos, de madera de pino, cerezo y roble. En mitad del vestíbulo, una escalera de caracol comunica las cinco plantas y concluye bajo un lucernario revestido de azulejos.
La bodega alberga habitualmente unas 12.000 barricas, el 60% de roble francés y el 40% de roble americano, repartidas en tres salas y apiladas mediante cuñas de madera. La sala principal posee un espectacular techo de madera que imita el casco de un barco invertido, y está provista de un sistema de corrientes de aire natural que mantienen estable la temperatura sin necesidad de recurrir a máquinas acondicionadoras.
La intención estética con que fue concebida toda la bodega se manifiesta de manera más sorprendente aún en las salas de envejecimiento en botella. Junto a algunos espacios dotados de los habituales jaulones metálicos, Campillo dispone de unas naves abovedadas de ladrillo macizo con capacidad para 1.800.000 botellas, colocadas manualmente unas sobre otras según el método tradicional. Otras salas poseen bonitas bóvedas de piedra de León.
La zona social se encuentra en el piso más alto del edificio, que cuenta con amplios ventanales con vistas al viñedo, la Sierra de Cantabria y la villa fortificada de Laguardia. Este espacio puede ser utilizado como comedor, con capacidad para 45 comensales. Funciona con un servicio de catering y ofrece diversos menús concertados.
Además de las visitas básicas a la bodega, Campillo organiza diversas actividades para grupos: visitas a viñedo y bodega; cata de los cinco sentidos; visita VIP; degustación de vinos.
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Localidad: Laguardia





